Kim Gómez, una niña de 7 años, fue asesinada en La Plata, Argentina, cuando dos adolescentes de 14 y 17 años robaron el auto de su madre. Durante el robo, Kim fue arrastrada por varias cuadras mientras se encontraba colgada del vehículo. La pequeña murió a causa de las heridas provocadas por el arrastre. Tras el crimen, uno de los acusados se cambió de ropa y se fue a jugar con sus amigos, mientras el otro confesó haber sido testigo de la escena, aunque no sabía que había una menor en el vehículo.
El caso ha generado gran conmoción en Argentina, especialmente por la implicación de los adolescentes, quienes ya tenían antecedentes delictivos. Uno de los detenidos había sido arrestado previamente por un intento de robo. Las críticas a la Justicia no se hicieron esperar, ya que los menores fueron liberados rápidamente en el pasado, lo que refuerza la sensación de impunidad ante estos delitos.
La familia de Kim y la sociedad claman por una justicia más eficaz, mientras los detenidos enfrentan cargos graves por el asesinato de la niña y el robo. La causa continúa en investigación y ha dejado al país en estado de shock por la brutalidad del crimen.

