La ciudad de Hiroshima recordó este miércoles el 80 aniversario del bombardeo atómico que la devastó en 1945, en una emotiva ceremonia marcada por los conflictos actuales y los persistentes llamados de los hibakusha —los sobrevivientes— a la abolición total de las armas nucleares.
A las 8:15 de la mañana, la Campana de la Paz sonó en el Parque Memorial de la Paz, acompañada por un minuto de silencio que coincidió con la hora exacta del lanzamiento de la bomba “Little Boy” por parte del avión estadounidense Enola Gay. El ataque causó la muerte instantánea de unas 70.000 personas, cifra que superó las 140.000 a finales de ese mismo año.
La ceremonia reunió a representantes de 120 países y regiones, una cifra récord. El alcalde Kazumi Matsui recordó las experiencias de los hibakusha y alertó sobre el resurgimiento del discurso militarista y nuclear, aludiendo a la invasión rusa de Ucrania y la tensión en Medio Oriente.
Matsui criticó la creciente dependencia mundial de las armas nucleares y exhortó a las nuevas generaciones a reflexionar sobre el impacto humano de las decisiones políticas en defensa y seguridad.
“Transmitir las súplicas de los hibakusha es hoy más crucial que nunca”, afirmó, llamando a la comunidad global a no olvidar el horror vivido hace ocho décadas.

