El senador Enrique Salyn Buzarquis logró ganar tiempo en medio del intento de expulsión que impulsa el cartismo, luego de que la bancada oficialista admitiera que no existe un proyecto concreto para avanzar con su destitución. Buzarquis, acusado de tráfico de influencias, seguirá en el Senado por al menos una semana más, mientras la presión para que Gustavo Leite abandone la Comisión Bicameral de Investigación (CBI) también crece tras la filtración de un audio comprometiendo su posición
El lider de la bancada de Honor Colorado, Natalicio Chase, explicó que aún no hay consenso sobre la expulsión del senador liberal y que varios legisladores prefieren analizar mejor la situación antes de tomar una decisión definitiva. Buzarquis ha sido acusado de presionar para que un allegado pudiera cobrar por prestar un camión tumba a la Municipalidad de Asunción. Sin embargo, el cartismo aún no ha decidido si procederá con su pérdida de investidura, lo que mantiene en suspenso su futuro.
Por su parte, Buzarquis negó estar negociando con el cartismo para quedarse en su banca, afirmando que prefiere irse a su casa antes que cambiar de postura política. La situación se complica aún más con las críticas a Gustavo Leite por su postura anti-ONG, que la oposición denuncia como un abuso de su poder dentro de la CBI. El desenlace podría definirse en los próximos días, con la sesión de la próxima semana como punto clave para la resolución del caso.

