El papa Francisco, primer pontífice latinoamericano, falleció este lunes tras su última aparición pública el Domingo de Resurrección. Durante el tradicional mensaje de Pascua, compartió unas emotivas palabras: “Renovemos nuestra esperanza y nuestra confianza en los demás, incluso en quienes son diferentes a nosotros o vienen de tierras lejanas… Porque todos somos hijos de Dios”. El mensaje fue leído por un clérigo desde el balcón de la Basílica de San Pedro, mientras Francisco observaba en silencio.
Menos de 24 horas después, el Vaticano confirmó su muerte con un comunicado oficial: “A las 7:35 de esta mañana (hora local), el Obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Dedicó toda su vida al servicio del Señor y de su Iglesia”.
Su pontificado marcó un antes y un después por su estilo cercano, su enfoque en los más pobres y su firme llamado a la paz y la unidad. Francisco, nacido en Argentina como Jorge Mario Bergoglio, será recordado como una figura histórica que acercó la Iglesia a los fieles de todo el mundo.

