Durante la misa central del Domingo Mundial de las Misiones (Domund) en Caacupé, el obispo Gabriel Escobar, del Vicariato del Chaco Paraguayo, lanzó un contundente llamado a la justicia social y al acceso igualitario a derechos básicos. “Todos los paraguayos queremos estar mejor, no solo unos cuantos”, expresó, en alusión a la frase de campaña del presidente Santiago Peña.
Escobar reclamó que la riqueza del país llegue a todos, exigiendo un sistema de salud y jubilación dignos, además de mejoras urgentes en el transporte público. “Basta ya de reguladas”, pidió entre aplausos de los feligreses. También abogó por una “justicia pronta y sin burocracia barata”, al señalar que la equidad y la eficiencia son claves para el desarrollo nacional.
El religioso instó a las autoridades a garantizar condiciones de vida dignas: “Merecemos una casa, un trabajo y una educación acorde a los tiempos”. En su homilía, destacó la necesidad de esperanza frente a la desigualdad, la guerra y el hambre, y recordó que la Iglesia es fuente de unidad y consuelo.
La misa, bajo el lema “Misioneros de esperanza entre los pueblos”, conmemoró los 150 años de la primera expedición salesiana y la canonización de Santa María Troncatti, misionera en Ecuador.

