En términos interanuales, la tasa de morosidad del sistema bancario presentó en mayo una variación -0,38 puntos porcentuales (p.p.) ubicándose en 2,95%, lo que podría deberse al ajuste de cartera. No obstante, dicho dato es el más alto en lo que va del año y señala una variación acumulada de 0,61 p,p. de enero a mayo.
Por su parte, el análisis de los créditos clasificados por días de retraso muestra que con excepción de las categorías 4 y 5 (moras superiores a 180 y 270 días), todas las otras categorías han presentado incrementos interanuales, destacándose la categoría 3, correspondiente a las operaciones con retrasos de entre 120 y 180 días, que creció en más del 50%.
De esta manera, el desempeño de los créditos según sus días de mora refleja debilidad en la capacidad de pago de los agentes y señala que las dificultades para lograr estabilidad de sus ingresos continúan, pese a la reactivación económica de los últimos meses. En la
medida que la coyuntura mejore y los sectores más afectados logren recuperar su actividad, los agentes contarían con los recursos suficientes para hacer frente a sus obligaciones.


