Tomar magnesio todos los días antes de dormir puede traer beneficios para el cuerpo y la mente, especialmente si hay deficiencia de este mineral. El magnesio participa en más de 300 procesos bioquímicos, incluyendo funciones neuromusculares, cardiovasculares y metabólicas.
Uno de sus efectos más buscados es la mejora del sueño. Este suplemento promueve la relajación muscular y estimula la producción de GABA, un neurotransmisor que calma el sistema nervioso. Además, ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, contribuyendo a un descanso más profundo.
El magnesio también alivia calambres nocturnos y el síndrome de piernas inquietas, y favorece la salud cardiovascular durante la noche al relajar los vasos sanguíneos. Otro beneficio adicional es su participación en la regulación del azúcar en sangre y del metabolismo energético, lo que contribuye al descanso reparador.
Sin embargo, su uso debe ser cuidadoso. Dosis altas pueden causar diarrea, náuseas o molestias estomacales. También puede interactuar con medicamentos como antibióticos y diuréticos. Personas con problemas renales deben evitarlo sin control médico.
Se recomienda usar formas como citrato o glicinato de magnesio, mejor toleradas por el organismo, y no exceder los 400 mg diarios sin supervisión profesional.

