Estados Unidos se encuentra al borde de una escalada militar directa con Irán. El presidente Donald Trump aprobó los planes para atacar objetivos estratégicos en territorio iraní, aunque todavía no ha dado la orden final. Según The Wall Street Journal, la decisión está supeditada a si Irán cede ante sus exigencias, principalmente la rendición incondicional y el abandono del programa nuclear.
Mientras tanto, el conflicto entre Israel e Irán entra en su séptimo día con una nueva ola de ataques. Israel emitió advertencias de evacuación cerca del reactor de Arak y lanzó bombardeos aéreos en Teherán y otras zonas. Irán respondió con una salva de misiles, intensificando aún más la crisis.
Trump declaró que Estados Unidos podría o no unirse a Israel en la ofensiva militar, y no descartó acciones contra el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. “Sabemos dónde se esconde, pero no queremos matarlo… por ahora”, señaló.
Jamenei, en un discurso televisado, rechazó los pedidos de rendición y prometió continuar con una “operación de castigo” contra Israel.
Mientras tanto, el temor a una guerra total crece en la región. Las víctimas ya se cuentan por cientos en Irán y decenas en Israel. Washington y Tel Aviv mantienen coordinación plena ante posibles represalias.

