Google ha presentado Willow, su chip de computación cuántica de última generación que promete revolucionar la tecnología en áreas como medicina, energía y logística. Este desarrollo, liderado por el equipo Quantum AI, aborda un problema que limitaba a la computación cuántica durante 30 años: la alta tasa de errores.
Según Sundar Pichai, CEO de Google, Willow logra reducir errores de manera exponencial al incrementar el número de cúbits, permitiendo cálculos complejos con una velocidad incomparable. En pruebas, el chip realizó una tarea en menos de cinco minutos, algo que un superordenador tradicional tardaría más de 10 septillones de años en completar.
Willow utiliza cúbits, unidades que aprovechan las propiedades de la física cuántica, lo que permite procesar grandes volúmenes de información simultáneamente. Este avance tiene aplicaciones clave como el diseño de baterías avanzadas, la aceleración del descubrimiento de medicamentos y la optimización de redes de transporte y logística.
La fabricación de Willow requirió una década de investigación y un entorno especializado en Santa Bárbara, California, donde se perfeccionaron cada aspecto del chip. Este desarrollo es solo el comienzo: Google planea integrar la computación cuántica con la inteligencia artificial para abordar problemas que hoy parecen insuperables.
Este avance es crucial para llevar la computación cuántica del ámbito experimental a aplicaciones prácticas, abriendo nuevas puertas para resolver desafíos globales con tecnologías de próxima generación.

