Crisis financiera en la Entidad Binacional Yacyretá (EBY): Paraguay al borde del colapso y Argentina en la mira por deuda millonaria.
La hidroeléctrica binacional Yacyretá, administrada conjuntamente por Argentina y Paraguay, se encuentra al borde del colapso financiero debido a una deuda multimillonaria de Argentina hacia el país vecino. Paraguay exige el pago de más de 200 millones de dólares, mientras que Argentina se niega a reconocer la totalidad de la deuda y pone en duda las responsabilidades.
Las cuentas en rojo:
- Paraguay reclama 123 millones de dólares por venta de energía y 85 millones para salarios de funcionarios.
- El gobierno argentino solo ha desembolsado 6 millones en marzo, cifra insuficiente para cubrir los gastos operativos de la EBY.
- La entidad binacional depende en un 90% de los aportes de Argentina, lo que la coloca en una situación crítica.
Las negociaciones:
- Los ministros de Economía de ambos países, Carlos Fernández Valdovinos y Luis Caputo, lideran las negociaciones para resolver la crisis.
- Paraguay exige un calendario de pagos «previsible» y Argentina busca renegociar la deuda.
- El director paraguayo de la EBY, Luis Benítez, ha adelantado una reunión con su par argentino, Alfonso Peña, para definir un monto de pago acorde a la realidad de la binacional.
Un futuro incierto:
- La EBY ha tenido que recurrir a una línea de crédito para pagarle a proveedores.
- La falta de acuerdo entre los dos países podría llevar al colapso de la represa, con graves consecuencias para la región.
- El acuerdo Cartes-Macri, que podría solucionar la crisis, se encuentra estancado en el parlamento argentino.
¿Qué se puede hacer?
- Se necesita un compromiso urgente por parte de ambos países para resolver la crisis financiera de la EBY.
- Es necesario establecer un calendario de pagos claro y transparente.
- Se debe buscar una solución sostenible para el futuro de la represa, que garantice su viabilidad y los beneficios para ambos países.
La situación en Yacyretá es un llamado de atención sobre la importancia de la cooperación bilateral y la gestión responsable de los recursos compartidos. La comunidad internacional debe estar atenta a este caso y apoyar a los países involucrados para encontrar una solución justa y duradera.